


O te gusta mucho viajar en moto, o no piensas en las consecuencias, o verdaderamente estamos como cencerros. El hecho es que con mucho esfuerzo debido a las bajísimas temperaturas que durante unas cuantos cientos de kilómetros fueron de hasta 15º bajo cero y una sensación térmica de -22º y los cinco sentidos puestos en extremar al máximo todos los cuidados, veinticinco horas después de nuestra partida, conseguimos llegar a la acampada pingüinera. Las pocas horas que nos restaban hasta la finalización de esta 29ª edición, las pasamos lo más intensamente posible, disfrutando de los momentos, amigos y por supuesto de
l calor de nuestra carpa y hoguera.
Pero como siempre San Cilindrín patrón del motero atendió a nuestras plegarias, y tras el movido sábado pingúinero, y la intensa y gélida noche, este nos regaló un domingo no menos frío que el de los días anteriores, pero sin nieve y unas carreteras de lo más transitables al menos en nuestra dirección, pudiendo hacer la vuelta a casa por Soria, el camino corto, permitiéndonos una llegada que nada tuvo que ver con la ida.


| |
|
El Viajero |
Álbum de
fotos |
 |
|
| |
|
|